Cada campaña de la renta, miles de contribuyentes presentan el borrador tal cual lo envía Hacienda sin revisar nada. Es cómodo, pero tiene un problema: el borrador solo incluye la información que la Agencia Tributaria ya conoce, no los gastos o circunstancias personales que te dan derecho a pagar menos. Con unos minutos de revisión puedes encontrar deducciones que te pasaban desapercibidas.
Los importes de este artículo corresponden al ejercicio 2025 (la campaña de la renta de 2026). Las deducciones cambian con cada ejercicio, así que contrasta siempre con la guía de la campaña vigente de la Agencia Tributaria.
Deducción frente a reducción: no es lo mismo
- Reducciones: restan de la base imponible, es decir, rebajan la cantidad sobre la que se calcula el impuesto.
- Deducciones: restan directamente de la cuota, es decir, del impuesto que te sale a pagar.
Ambas reducen lo que pagas, pero las deducciones tienen un efecto más directo.
Deducciones y ventajas por circunstancias familiares
Mínimo personal y familiar. Es la parte de tus ingresos que Hacienda considera que no debe tributar porque es necesaria para vivir. Hay un mínimo por contribuyente y aumentos por edad, hijos, ascendientes a cargo y discapacidad. Se aplica automáticamente en muchos casos, pero conviene comprobar que figuran bien tus hijos y personas a cargo.
Deducción por maternidad. Las madres con hijos menores de tres años que trabajan y cotizan (o cobran desempleo) pueden deducir hasta 1.200 € al año por hijo, y hasta 1.000 € adicionales por gastos de guardería. También puede solicitarse el abono anticipado mensual.
Familia numerosa y otras situaciones similares. Hay deducciones para familias numerosas (1.200 € o 2.400 € según la categoría), ascendientes con hijos a cargo, o cónyuges con discapacidad. Algunas pueden cobrarse de forma anticipada.
Discapacidad. Tanto del contribuyente como de personas a su cargo, con mínimos incrementados y posibles deducciones adicionales.
Deducción para rentas del trabajo bajas. Para el ejercicio 2025 se ha introducido una deducción de hasta 340 € para quienes tienen rendimientos del trabajo reducidos (por debajo de unos 18.000 € anuales), que disminuye de forma progresiva al subir el sueldo. Comprueba en tu borrador si te corresponde.
Ahorro e inversión
Aportaciones a planes de pensiones. Puedes reducir de tu base imponible las aportaciones individuales hasta 1.500 € al año, más hasta 8.500 € si la empresa aporta a un plan de empleo (con el límite del 30 % de los rendimientos del trabajo y de actividades). Cuanto mayor sea tu tipo marginal, mayor será el ahorro fiscal. Eso sí, al rescatar el plan tributarás, por lo que es un diferimiento, no una exención.
Donativos. Las donaciones a ONG y fundaciones acogidas a la ley de mecenazgo dan derecho a deducciones: un 80 % de los primeros 250 € donados, y un porcentaje menor (40 %, y hasta 45 % si la donación es recurrente) por el resto. Necesitas el certificado de la entidad.
Vivienda y vehículo
Vivienda habitual adquirida antes de 2013. Existe un régimen transitorio que permite seguir deduciéndose una parte de las cuotas hipotecarias a quienes compraron antes de esa fecha y ya venían aplicándola.
Alquiler. La deducción estatal por alquiler de vivienda habitual se suprimió para contratos nuevos, pero se mantiene para algunos contratos anteriores a 2015. Además, muchas comunidades autónomas ofrecen su propia deducción por alquiler, sobre todo para jóvenes y rentas bajas.
Obras de eficiencia energética. Las deducciones del 20 %, 40 % o 60 % según el ahorro energético conseguido se han aplicado a obras realizadas hasta el 31 de diciembre de 2025, con certificados energéticos antes y después de la obra. Si vas a hacer obras este año, comprueba antes si se han prorrogado.
Vehículos eléctricos y puntos de recarga. La deducción del 15 % (con una base máxima de 20.000 € en la compra del vehículo) se ha aplicado a compras e instalaciones anteriores al 1 de enero de 2026. Igual que en el caso anterior, verifica si sigue vigente para el ejercicio en curso.
Deducciones autonómicas: la mina de oro
Cada comunidad autónoma puede crear sus propias deducciones en el tramo autonómico del IRPF. Las más habituales:
- Nacimiento o adopción de hijos
- Gastos educativos, libros y material escolar
- Alquiler de vivienda habitual
- Cuidado de familiares dependientes
- Donaciones a entidades de la comunidad
- Vehículos eléctricos o instalaciones de energías renovables
Los requisitos (renta máxima, edad, importe) varían mucho. Consulta la web de tu comunidad o la guía de la Agencia Tributaria para tu territorio.
Gastos que también reducen tu tributación
- Gastos de trabajo: cuotas sindicales y colegios profesionales, cuando son obligatorios para ejercer.
- Gastos de defensa jurídica en conflictos con el empleador, con límite.
- Pensiones compensatorias y anualidades por alimentos a favor de personas distintas de los hijos, si cumples los requisitos.
Cómo revisar tu declaración sin perderte nada
- Descarga tu borrador y repasa las casillas de tu situación familiar.
- Comprueba que tus datos personales y los de tus hijos o ascendientes son correctos.
- Reúne certificados: donaciones, planes de pensiones, guardería, intereses hipotecarios si aplican.
- Revisa la guía de tu comunidad autónoma para deducciones propias.
- Compara el resultado de «declaración conjunta» frente a «individual» si eres una pareja con hijos: a veces compensa una u otra.
Errores habituales
- Confiar ciegamente en el borrador.
- No guardar justificantes. Hacienda puede pedírtelos durante los cuatro años siguientes.
- Aplicar una deducción sin cumplir todos los requisitos. Puede acabar en un requerimiento con recargo e intereses.
- Olvidar las deducciones autonómicas.
Preguntas frecuentes
¿Puedo rectificar si me olvidé una deducción?
Sí. Puedes presentar una solicitud de rectificación de autoliquidación dentro del plazo de prescripción.
¿Las deducciones me devuelven dinero aunque no me salga a pagar?
Las deducciones reducen la cuota. Si ya te han retenido de más a lo largo del año, el resultado puede ser una devolución mayor.
¿Conviene contratar un asesor?
Si tu situación es sencilla, la Agencia Tributaria ofrece ayuda gratuita. Para casos complejos (autónomos, varias propiedades, inversiones), un asesor puede compensar.
Conclusión
Dedicar una hora a revisar tu declaración puede marcar la diferencia entre pagar de más o ajustar tu factura a lo que realmente te corresponde. Reúne tus justificantes, revisa tu situación familiar, consulta las deducciones de tu comunidad y no des por bueno el borrador sin comprobarlo.
Este artículo es informativo y no constituye asesoramiento fiscal. Las normas cambian cada ejercicio. Última revisión: octubre de 2026.